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Wednesday, February 24, 2010

Las Calienta-huevos por internet


Por: JuanDBarrantes

-El sexo por internet es pura “paja”…-
La internet además de hacer al mundo considerablemente más pequeño, también es una herramienta para charlar, molestar y por supuesto: flirtear. ¿Quién por simple curiosidad no ha inscrito su perfil en algún portal de citas o amigos por internet? Hoy en día uno conoce muchos casos de personas que son pareja y se conocieron por medio de algún sitio web o por chat. También funciona para acercar a la gente.

Andrés conoció a una mujer bastante simpática y bonita por facebook, que es amiga de uno de sus amigos, que vive en otra ciudad, donde a su vez habita su familia. Después del facebook, le agrega al Messenger y empiezan a charlar y a charlar… se hacen íntimos y finalmente llega el momento de conocerse en persona, con mucha expectativa.

Efectivamente hay mucha química entre ellos. Mirada va, mirada viene, sonrisa va, sonrisa viene. Son unos días bastante agradables. Como son unos pocos días disponibles de visita, Andrés emprende su viaje de regreso, no sin antes darle un delicioso beso a esta chica. Ambos son conscientes de la distancia que existe entre ellos, sin embargo siguen hablando con entusiasmo, por el Messenger.

Una de la grandes ventajas que tiene internet para coquetear, es que se puede pensar antes de escribir y se puede ser mucho más coqueto y directo. Este es un ejemplo de una típica conversación por este medio:
  • *&&*Andrés*&&* dice: hola, cómo estás? :D
  • Uno es esclavo de lo que… dice: bn y tu ke mas?
  • *&&*Andrés*&&* dice: muy bien, pensándote mucho
  • Uno es esclavo de lo que… dice: tan lindo, muack (k)
  • *&&*Andrés*&&* dice: me gustaron mucho los besos que nos dimos…
  • Uno es esclavo de lo que… dice: a mí también.
  • *&&*Andrés*&&* dice: cuándo será que lo repetimos?
  • Uno es esclavo de lo que… dice: cuando tu quieras (k)
  • *&&*Andrés*&&* dice: hummmm, qué rico… besarte y hacerte muchas cositas ricas…
  • Uno es esclavo de lo que… dice: huy si, ke delicia
  • *&&*Andrés*&&* dice: me gustaría hacer el amor contigo
  • Uno es esclavo de lo que… dice: así o más directo? :)
  • *&&*Andrés*&&* dice: así no más…

El pobre Andrés cree que tiene todo el terreno libre para dar rienda suelta y decidirse a usar sus mejores técnicas de todo un “Don Juan”. Tiempo después vuelven a encontrarse. Salen con su amigo en común, sin mucho ánimo al principio. A medida que pasa el tiempo se incrementa su interés y lenta y sutilmente se van acercando, hasta que llega el momento en que están justo uno al lado del otro, se miran, se besan, las caricias no se hacen esperar. Poco más tarde ella dice que quiere hablar. Finalmente están solos, pero ella dice que quiere estar en un lugar más tranquilo. Andrés dice que conoce mucha gente en esta ciudad, que en cualquier lugar encontraría bastante complicada su charla y como quien no quiere la cosa, sugiere ir a un motel, que allá no encontrarán a nadie que los interrumpa. Natalia (así se llama la susodicha), decididamente le dice inicialmente no y que las cosas a distancia no van a funcionar (están juntos en ese preciso momento), que es mejor ser amigos y ya. Andrés, frustrado y después de muchos intentos en vano por convencerla, decide irse, con la firme convicción de no volverla a llamar.

Aquí es cuando uno entra a preguntarse: ¿cómo es posible que las mujeres tengan esa tremenda bipolaridad? Si un hombre dice blanco es blanco o negro y es negro, pero con ellas no se sabe, blanco puede ser rojo, azul, negro o incluso blanco… pero oscuro… para ellas no existe lo simple, el minimalismo. Entre más complicada sea la situación parece ser más divertido para ellas. Y nosotros como hombres, por querer que las cosas sean claras, seguimos insistiendo en resolver ese tremendo conflicto que se crea en nuestra cabeza y terminamos siendo intensos, rogadores y estúpidos en muchas ocasiones.

Saturday, February 20, 2010

Las Calienta-huevos

Por: JuanDBarrantes

“Hay dos cosas que son infinitas: el universo y la estupidez humana”
Ahora hablaremos de esa clase de mujeres que les encanta que las miren con cara de sexo, generalmente tienen cierta tendencia a bailar “amacizadas” y respirar cerca de la nuca de los hombres… mejor conocida como calienta-huevos.

Andrés estaba en una discoteca con varios de sus amigos y de repente cruza su mirada con ella: labios carnosos, mirada pícara, escote pronunciado y un hermoso cuerpo, digno de modelo. Después de tomarse un trago doble de tequila, se dirige decididamente a invitarla a bailar. Bailan dos canciones seguidas… se ríen bastante… y cada uno regresa a su lugar. Andrés llega donde sus amigos con cara de malicia y un marcado aire de prepotencia. Le dice a Santi: 

- Está como querida, ¿sí o no?

Santi y el resto lo miran con desdén. A partir de este momento empieza un cruce de miradas furtivas entre Andrés y la hermosa chica que acaba de conocer. Después de tomarse poco más de media botella con sus amigos, entre miradas nuevamente invita a bailar a su nueva “conquista”. Ahora ambos tienen un poco más de alcohol en sus cuerpos y mueven su ritmo al compás de un vallenato, más desinhibidos que la vez pasada que salieron a la pista. Luego ella empieza a hablarle al oído muy suavemente… casi se siente como su lengua se desliza lentamente por su oreja mientras ambos sonríen… luego Andrés le habla… mientras ella delicadamente se acerca a su cuello, acariciándolo tiernamente con su nariz y labios.  Acto seguido sus partes íntimas se acercan más y más…y ella rápidamente se aleja, no sin antes guiñarle el ojo, con una mirada muy coqueta. Andrés queda allí, tontamente solo en medio de la pista, con su pantalón un poco abultado y con una cara de sorpresa… casi estirando su brazo para decir: - Oyeeeee, ¿qué pasóooo?  Después de estos 5 segundos -que para Andrés fueron eternos- vuelve donde sus amigos, que lo miran hacia el pequeño bulto del pantalón y lo reciben con una estridente carcajada. Andrés se defiende:

– Ahhhh, ábranse. Al menos yo levanté algo…

En su mente corre la idea que su conquista cayó redondita ante sus encantos, mientras bebe varios tragos seguidos de tequila, con limón y sal. Sólo han sonado dos canciones desde la última vez que bailó con su víctima. Pero se anima a sacarla nuevamente a bailar. En ese mismo momento, en la mesa del frente entre las amigas se escucha la siguiente conversación:

-El tipo está como lindo… pero ya está bien (con cierta malicia en su rostro)… ¡Ayyy No! Ahí viene otra vez…

Andrés sale en busca de la mujer para esta noche, con una estúpida sonrisa en la cara, mirando el escote de su presa…

-¿Bailamosssss? – Le dice:
- Ejem… bueno…

Salen a la pista nuevamente, esta vez ella se retira un poco, mientras lo observa arrogantemente con una ceja alzada, como quien dice: quítenme a este tipo de encima. Andrés, quien por dentro está bastante confundido, piensa: -¿Qué pasó?… si todo iba tan bien…

No cruzan palabras durante esta canción y luego cada uno vuelve a su mesa.
Ella les dice a sus amigas – Niñas… ¡vámonos YA! No me aguanto a este tipo.
Él vuelve donde sus amigos preguntándose qué pudo salir mal, si todo iba viento en popa. -¿Qué pasó? No lo entiendo… ¿qué hice mal? Sus amigos miran atentos hacia la mesa donde se encuentra la susodicha, viendo cómo ella y sus amigas se ponen las chaquetas, dispuestas a marcharse inmediatamente.

Este caso es bastante común. ¿Cómo es que una mujer después de una “blujeaneada” se va, sin más? ¿Sin decir nada, sin dejar un número telefónico o su correo electrónico para buscarla en Facebook? ¿Después de semejante baile erótico? (Esto sin mencionar cuando se baila reggaetón).

De aquí se desprende una categoría similar donde tienen cabida los medios electrónicos.

La próxima: "Las calienta-huevos de internet"

Amigos que nos siguen